Suena abstracto — no lo es. Hacemos cuatro cosas:

  1. Mapeamos el proceso — nos sentamos con tu equipo y documentamos cómo fluye realmente el trabajo (vs. cómo debería).
  2. Encontramos la fricción — entrada manual de datos, trabajo duplicado, esperas, cuellos de botella en aprobaciones.
  3. Lo arreglamos — automatización, mejores herramientas, eliminar pasos innecesarios, a veces solo claridad de responsabilidades.
  4. Medimos — números concretos antes/después: horas ahorradas por semana, tasa de errores, tiempo de ciclo.

Resultado típico del primer proyecto: 8–15 horas semanales ahorradas por persona. Es un día laboral completo por cada miembro, cada semana.